Bueno aqui esta el capitulo que provoco que este fic se quedara parado.
Sinceramente creo que es una de las mejores escenas que hay en ambas series y me queda grande.
Me queda muy grande, pero era muy importante para mi transcribirla.
Lo poco que hay mio, pensamientos y descripciones, sinceramente no me atrevía a escribirlo.
Es una escena muy grande y sigo pensando que me quedaba grande.
Aqui esta,.,,
Capitulo 12.
De camino a Nevada.
( Read more... )
El teatro estaba oscuro. La tenue luz que entraba por los resquicios de las ventanas lo hacía más tenebroso y menos acogedor todavía.
Había todo tipo de atrezo por todas partes, incluida la figura de un faraón que aparecía amenazante en medio del back stage.
Spike buscó por todas partes algo que pareciera una maldita copa del eterno tormento. Quería adelantarse, quería que Angel llegara y que solo encontrara una copa vacía burlándose de el.
Pero cuando lo detectó en el aire poco después supo que no iba a ser tan fácil.
Avanzó hasta el piso superior y aguardó en silencio hasta que Angel apareció en su ángulo de visión en el piso de abajo.
- Aquí estamos. – Angel miró a Spike y volteó los ojos- Dos héroes vampiros...compitiendo para mojarnos el pico con una copa de refrescante tormento.
Angel lo contemplo y habló.
- Eso es lo que crees que eres... ¿un héroe?
- Salvé al mundo, ¿no?
- Una vez. Volvamos a hablar cuando lo hayas hecho un par de veces más.
- Basta de charla, viejo. Una profecía necesita ser cumplida.
Spike desapareció de su vista perdiéndose en la oscuridad.
- ¿Spike?- Angel aguardó respuesta- ¡Mierda!
Angel avanzó deprisa., subió un piso y buscó por todo el teatro, los servicios, el sótano, la cafetería, el anfiteatro…
Después de un buen rato en el que no la copa ni Spike parecían por ningún sitio, estuvo a punto de desistir, pero una luz tras una puerta le atrajo y la traspasó.
Todo el teatro se abría ante el, las butacas escalonadas se colocaban dispuestas formando tres pasillos que bajaban hasta el teatro, y Angel sonrío cuando lo vio.
En medio del teatro y enfocado hasta con un foco, se alzaba una pebetero que portaba la copa encima de él..esperándole.
De un salto llegó hasta el escenario y avanzó hasta la copa.
Spike ya llevaba un buen tiempo allí, y sabía que algo no iba bien. El escenario y un maldito foco alumbrando la copa…
No entendía demasiado de profecías pero no creía que el foco llevara allí esperándoles desde que cerró el teatro. Un movimiento enfrente suya lo distrajo, y vio como Angel saltaba hasta el escenario, debajo de el.
Entonces apretó la mandíbula y todo se le olvidó.
De un salto calló detrás de Angel, haciendo notar su presencia.
- Pensé que no iba a ser tan dorada, con todo eso del tormento.
Angel no se movió, espero hasta que Spike estuvo a su altura y habló cansado.
- Bien... ¿que hacemos ahora?
Spike se cruzó de hombros, y en un movimiento rápido le dio un puñetazo lanzándole por los aires.
- ¿Tu que crees?
Angel se removió en el suelo y volteo los ojos mirando hacia Spike que avanzaba hablando.
- ¡Vamos! Veamos cuanta alma tienes ahí.
- Spike, no hay tiempo para esto.
Spike se agacha ante el y sonríe con sorna.
- Tranquila querida, no durarás mucho. Spike saca la lengua provocador y Angel reacciona.
- Bien.- Se levanta con agilidad y le agarra de las solapas para golpearle.
- Lo haremos a tu manera.
La pelea comienza mientras ambos encajan golpes, Angel golpea con rabia, Spike sonríe con cada golpe que encaja. Le gusta este momento…disfruta con cada golpe que recibe y que da, y hace mucho que debería haber hecho esto.
Para el último golpe que le da y agarrándole por las solapas de la chaqueta le lanza sonriendo por encima de su cabeza y Angel se ve de repente en el suelo. Se encoge por el golpe y trata de levantarse, pero un fuerte dolor le hace apartar rápidamente la mano.
Se levanta veloz y comprueba que una gran cruz es lo que le ha quemado. Le da una patada y la lanza lejos. Una carcajada le hace mirar hacia abajo.
- Oh, si. Mírate. Crees que eres el gran salvador, luchando por la verdad, la justicia, y las mamis, pero sigues sin poder tocar una cruz sin oler a bacon, ¿verdad?- Spike hablaba serenamente mientras caminaba, cada mirada, cada palabra, cada silaba eran un golpe más.
- Como si tú fueras diferente.
Spike se paro y lo miró desde abajo, serio, sereno, retador.
- Bueno, de eso se trata… Lo soy…Y lo sabes.
Se cruzó de brazos mientras seguía hablando.
- A ti te han metido el alma a la fuerza...por una maldición. Haciéndote sufrir por todas las cosas horribles que hiciste.
Pero yo...- Spike levantó el mentón con orgullo…enfrentándose de una vez por todas al ser que siempre trataba de hacerle sentir inferior, con o sin alma, como monstruo, o como héroe.
- Yo luché por mi alma. Pase a través de las pruebas de ese demonio. Casi me termina una docena de veces, pero he seguí luchando.
Porque sabía que era lo correcto.
Spike dio un salto y se colocó en frente de Angel, cara a cara.
- Es mi destino.
Angel sonrío cínico.
- ¿De verdad? Oí que solo fue para meterte en las bragas de una chica.
Angel se liberó de su agarre y salto hasta abajo dirigiéndose hacia la copa. Ya estaba próximo cuando una barra de metal se clavo como una flecha ante el. Se dio la vuelta y vio como Spike saltaba gritando hacia el con otra barra. A duras penas le dio tiempo a coger la barra clavada en la madera y parar el golpe justo por encima de su cabeza.
Los golpes comenzaron, las barras golpeaban entre si provocando chispas mientras los dos utilizaban sus mejores movimientos, sus mejores golpes para derrotar al otro.
- Solías pegar más duro, abuelo.
- No, solo tu cabeza se hizo más dura.
Angel encajó un fuerte golpe a Spike que se vio en el suelo rompiendo una plataforma de madera. Angel levantó la barra hacia el desde arriba dispuesto a darle un golpe pero Spike se levantó con rapidez y paro el golpe con rabia.
Spike pensó en todo lo que habían vivido juntos, en todo lo que le había arrebatado, y en sus regalos, regalos de tortura, muerte, dolor…Nunca entendió que pudiera haber un vampiro como el, y trató de anularlo…a toda costa. Matandole a toda costa, quitandole todo lo que tenía. Instantes e instantes de recuerdos llenando siglos de eternidad, sangre y abandono.
- Esta vez no vas a ganar.- Escupió Spike mientras le golpeaba y lo lanzaba lejos...
Angel cayó golpeándose fuerte. Noto el sabor de su propia sangre en la boca y se lamentó, tratando de levantarse.
- Vampiro con alma. Nadie sabe en que bando luchará... cuando empiece el espectáculo.
Spike caminaba hacia el.
- Solo que ya sabemos en que bando estas tú, ¿verdad? Ya elegiste. Cambiaste la capa y mallas por un cómodo sillón....en Wólfram y puto Hart.
Angel aprovechó la cercanía y le empujó con las piernas al mismo tiempo que se levantaba de un salto. Spike cayó a unos metros, golpeándose contra la pared.
- Es un poco más complicado que eso. Pero tú siempre has sido un poco simple... Willy.
Angel avanzó hacia la cruz y Spike levantó la cabeza, encendido, todo lo que estaba dentro de el, ardía con fuerza. Angel había encendido la mecha, llamándole así. Demasiados recuerdos…demasiada bloody mierda…
Se levanto avalanzándose contra Angel, cogiendole de las solapas le dio un fuerte puñetazo en la cara.
- Vamos, héroe. Dime más. Muéstrame lo que significa.- puñetazo.
Y yo te diré porque no aguantas verme.
Spike finalizaba cada frase que decía con un golpe mas fuerte mientras le agarraba, de lo contrario Angel hubiera caido al suelo ya. Sin fuerzas, solo podía encajar los golpes, y las frases
- Díselo a tu terapeuta.
- Porque cada vez que me miras ves todas las sucias cosas que he hecho, todas las vidas que he quitado...por tu culpa. – Spike arrastraba las palabras con rabia, siseantes, a Angel le dolían mas que los golpes.
Verdades…y puños.
- Drusilla es mi Sire...pero tú... me hiciste un monstruo.
Spike le dejó caer y Angel se levantó casi sin fuerzas.
- Yo no te hice, Spike. Solo abrí la puerta...y deje que tu verdadero yo saliera.
A su espalda, Spike le golpeó con toda su rabia con algo que Angel no pudo distinguir y salió por los aires, frenado por la pared, y el suelo. Se dio la vuelta en el suelo y vió a Spike frente a el, con la cruz que el antes no pudo tocar. La sostenía con firmeza, retador. El humo salía de sus manos pero el no se inmutó. Era su forma de decir que estaba por encima de él..
Maldita sea, pensó Angel..
- Tu nunca has conocido mi verdadero yo. . Spike lanzó la cruz con fuerza.
- Demasiado ocupado intentando ver tu propio reflejo...esperando que hubiera alguien tan repulsivo como TU! en el mundo, para que pudieras seguir viviendo contigo mismo.
Spike le miró con fiereza, y escupió sus palabras con énfasis.
- Pues mírame bien, héroe… No me parezco en NADA a ti.
Angel sonrío desde el suelo y utilizó la única arma que le quedaba contra el.
- No. Eres menos. Por eso Buffy nunca realmente te amó: porque no eras yo.
Spike soltó el aire con estupor y endureció la mirada. Avanzó acortando distancias y agarró a Angel por el cuello levantandole por encima de su cabeza.
- Supongo que eso significa que ella pensaba en ti...todas las veces que se la metía.
Angel reaccionó u agarró las muñecas de Spike tratando de apartarlas, forcejearon en un pulso hasta que Angel finalmente se soltó de Spike y le dio un puñetazo tirándole al suelo.
Spike se levantó de un salto.
Se miraron, pudieron pasar segundos o minutos mientras se estudiaban, uno frente al otro, sangre con sangre, golpe con golpe., ofensa con ofensa, venganza con venganza…
Y sintieron la llamada
- De acuerdo...- Angel se transformó mientras comprobó que Spike hizo lo mismo.- Acabemos con esto.
Los golpes se sucedieron uno detrás de otro. Ambos golpeaban por igual, sin piedad, con fuerza, encajando y dando…
Angel cogió una tabla afilada de madera y rajó el pecho de Spike como si fuera una daga…
- ¿Que se siente?
Spike miró a su alrededor y cogió otra afilada tabla de madera que blandió ante el pecho de Angel, rajándolo exactamente igual.
- Dímelo tú.
Spike comenzó a golpearle sin tregua, sin dejar que respondiera. Una serie de patadas en el estomago de Angel hicieron que perdiera el equilibrio y cayera al suelo…Spike se situó encima de el con la madera y lo miro, vampirizado desde el suelo, herido….sangrante.
Y con toda su rabia le hundió la estaca…en el hombro….
- Debería haberte matado. Pero honestamente... no quiero oírla quejarse de eso.
Spike se aproximó a la copa y la agarró mientras Angel trataba de quitarse la estaca del hombro, y levantarse.
- Spike, espera. Se levantó.
- Espera. Eso no es un premio. No es un trofeo. Es una carga, una cruz. Algo que tendrás que llevar hasta que te convierta en ceniza. Créeme. Lo se.
Spike se dio la vuelta y lo miró.
- Así que pregúntate: ¿éste es el destino que tenías reservado?¿Realmente lo quieres?¿O solo quieres quitarme algo?
Spike se encogió de hombros y le dio la espalda
- Algo de las dos cosas.
Cogió la copa y bebió de ella mientras Angel lo miraba expectante. Spike aguardó ese maldito tormento del que hablaba la maldita profecía sin miedo, cuando uno a ardido en llamas por un maldito medallón que te quema el pecho no temes a los malditos tormentos…
Asi que cerro los ojos, tiró la copa al suelo y esperó, pensando en el sabor de su boca cuando volviera a besarla.
Pero abrió los ojos y miró a Angel, extrañado, decepcionado. Había luchado, había ganado, lo había conseguido para nada.
- Esto es...una soda.
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